Yepes 1948, en la búsqueda de la paz espiritual en la clausura carmelitana.

 El 29 de julio de 1948, el Padre Joaquín fue trasladado a la localidad de Yepes (Toledo), donde residió hasta el fin de sus días, el 11 de noviembre de 1952. Allí tuvo la tarea de ser el capellán de las Monjas Carmelitas Descalzas del Monasterio de San José. 

Imagen del Monasterio de San José en Yepes.

Su paso por el monasterio de Yepes (Toledo) caló en las monjas carmelitas y en los feligreses de la Parroquia de San Benito Abad de la localidad.


Imagen de la Parroquia de San Benito Abad de Yepes (Toledo).

Son muchos los testimonios que convivieron con el Padre Joaquín hasta su muerte, que tenía un carácter bondadoso, abierto a todas las personas de la localidad, entregarse a la caridad cristiana en los enfermos y ancianos sin diferenciar ninguna clase social concreta.


"El concepto que tomé de él era su santidad."

(Matías Carmona Carrasco)


Su vida transcurrió entre el convento de las carmelitas y la parroquia, ayudando en todas las tareas parroquiales al párroco de Yepes. 

La vida del Padre se volvió a levantar un falso contra él, lo que le supuso no poder impartir el Sacramento de la Penitencia, afirmando: "estaba como desterrado" (María Josefa Alcaide Santiago). Pero todos los testimonios yeperos coinciden en que el Padre era un sacerdote extraordinario que hacia todo aquello que querían los propios yeperos: desde cantar salmos, hasta seguir la liturgia... La parroquia se llenaba para escucharle, en un ambiente de oración y entrega al Señor, así como  su especial preocupación por los enfermos a través de su paciencia y entrega total.


"Nos hablaba mucho del Señor y de la Virgen, y tiene que estar en el cielo porque nos daba unos ejercicios espirituales a las Hijas de María que no queríamos salir de la iglesia, porque tenía un don de palabra que te llamaba, él lo vivía y te lo hacía vivir a ti".

(María Josefa Alcaide Santiago)


Al Padre Joaquín le encantaba la vida de las monjas carmelitas del Monasterio, hasta el punto en que gozaba la propia clausura de ellas: He pasado al Cielo ".


 "Nunca he tenido envidia a las mujeres, pero a las monjas sí que las envidio, no se salgan." 

(Reverenda Madre Priora de las Carmelitas Descalzas, sor Teresa del Niño Jesús de Praga)

Con las monjas se desahogaba en los asuntos con referencia a los sacerdotes, suyas personales... con locura, ya que dirigía a muchos seminaristas, que posteriormente fueron ejemplares en su ministerio.


Foto de la comunidad actual de las carmelitas descalzas del Monasterio de San José en Yepes.

La vida del Padre Joaquín fue muy austera, debido a que todo lo que tenía lo ofrecía a los más necesitados del pueblo. Y solía decir a las monjas carmelitas:


"Debemos hacernos aptos para desempeñar cualquier oficio que la obediencia nos encomiende, que no se utilizan nuestras aptitudes...no importa, por nuestra parte que no quede. Y también: Hay que hacer lo poquito que nosotros podamos, para que Dios haga lo que nosotros no podemos hacer; que el Señor vea nuestro esfuerzo y decirle: Mira, Señor, hemos querido hacer una catedral y nos ha salido una ermita."

(Reverenda Madre Priora de las Carmelitas Descalzas, sor Teresa del Niño Jesús de Praga)


El Padre Joaquín pasaba muchos apuros económicos: se lanzaba a buscar comida para las monjas carmelitas, así como a los monaguillos de la parroquia les daba la limosna de un sermón o de los sufragios; hasta cedía a los monaguillos la pequeña estufa para calentarse en las frías mañanas de Yepes. Estos gestos del Padre Joaquín se traducen en su vocación penitente y de mortificación.

El Padre Joaquín era un enamorado de los santos alegres y humanos que observaba de la imagineria religiosa que favorecían a todos los mortales.

"Llegará un día en que el Corazón de Jesús andará por las calles."

(Reverenda Madre Priora de las Carmelitas Descalzas, sor Teresa del Niño Jesús de Praga)


Era frecuente que se acercase a las celdas de las monjas para observar la gran cruz carmelitana.

"El Cristo de estas cruces debe ser cada religiosa."

(Padre Joaquín)


El Padre Joaquín fue un gran enamorado de la Cruz; la enfermedad le llevó casi a la ceguera, aun así esa idea de perder la vista, por amor a Dios, le entusiasmaba y le llevó a no acudir al oculista.


"Mayor es mi cruz. Era muy respetuoso para con la jerarquía eclesiástica: Los príncipes de la Iglesia, solía llamar a los obispos."

(Reverenda Madre Priora de las Carmelitas Descalzas, sor Teresa del Niño Jesús de Praga)


Su espíritu y amor de Dios se infundía a cuantos le trataba y siempre exhortaba a los fieles, en sus homilías y sermones, al perdón:


"Hay que perdonar siempre, decía, aunque cueste".

(Ha. Paulina de los Dolores, carmelita descalza)


La enfermedad hizo mella en el Padre Joaquín, un cáncer pulmonar, desde  julio a noviembre de 1952, le hizo sufrir mucho hasta la hora de su muerte, pero hasta entonces, las carmelitas pasaron años de la paz y valentía, sin quejarse nunca por los achaques de la enfermedad, que el Padre emanaba. Las monjas creen que el Padre Joaquín murió como vivió, " santamente".


"Junto con el saludo nos dijo que venía a su Betania. Y más tarde: Cuando sea hora, no tengan miramiento conmigo, pueden tratarme como a una escoba que cuando no se la necesita se la pone en un rincón."

(Ha. Paulina de los Dolores, carmelita descalza)


La muerte del Padre Joaquín fue una muerte santa de cruz, como lo hizo el Divino Redentor, sostenido por la  fe, la esperanza y el amor sacrificado.

La visita de un seminarista en el lecho de muerte del Padre Joaquín comentó:


"Para esta hora, cuando más confianza más paz, y para tener esta paz y esta confianza hay que ser buenos durante la vida."

(Padre Joaquín)


Su última misa fue el día de la Asunción de Nuestra Señora, el 15 de agosto de 1952, el Padre Joaquín ya estaba muy enfermo y él era consciente de ello: " ¡con qué alma la dijo!" 

Su obediencia al Prelado fue de rendida obediencia, que profesaba con gran cariño filial, aun cuando no obtuvo nunca las Licencias Ministeriales.


"La única pena que tengo es que el Prelado sufra por causa mía. Nuestro Señor y el Prelado me tienen así con mucha razón."

(Director espiritual en los últimos años de su vida, en Yepes)


Imagen de las Religiosas Hijas del Cenáculo, al lado de la esfera sobre la cual murió el Padre Joaquín.


"Lo llevaban destapado en la caja. Cuando murió le quitaron todo; las carmelitas decían que le quitaron hasta los zapatos como reliquias, las gentes de Sonseca."

(María Josefa Alcaide Santiago)





 





 





Huéscar: el Padre como capellán del Monasterio de las Dominicas (clausura).

 El 26 de octubre de 1944, el Padre Joaquín fue trasladado al Monasterio de las Dominicas de Huéscar (Granada).

Imagen de Monasterio de las Dominicas de Huéscar (Granada)

A su vez, el Padre Joaquín fue nombrado como Adscrito Auxiliar de la Parroquia de Santa Marta del mismo Huéscar (Granada), donde sus charlas, meditaciones y acompañamiento a los jóvenes de la Acción Católica Española, el cual fue muy bien acceptado en el pueblo granadino, siendo el reflejo de que el mismo Jesús se personificaba en sus palabras. 


Imagen de la Parroquia de Santa Marta de Huéscar (Granada).


Su mensaje caló profundamente entre los jóvenes oscenses, sembrando en sus corazones profundas vocaciones sacerdotales y religiosas, y reanimando la fe y  la religiosidad en la propia parroquia oscense. 

"Llevar las almas de todos los jóvenes a Cristo."

(Padre Joaquín)

En Húescar, la obra del Padre Joaquín caló profundamente, ya que cuando predicaba muchos de los feligreses lloraban del sentimiento que ponía el propio Padre en su predicación, así como sus obras espirituales: el culto al Santisimo Sacramento, los domingos de mayo, junio y octubre; grupos de catequistas para la preparación de los niños a los sacramentos y a enseñarles a rezar; organizar Via Crucis a la Ermita del Calvario de Huéscar, donde celebraba la Santa Misa y, a su regreso, rezar las estaciones del Via Crucis; los domingos, a las seis de la mañana el Rosario de la Aurora por las calles de Huéscar.


Imagen de la Ermita en la cima del Macizo de Marmolance (1698), dedicada a la Virgen de la Cabeza.
 

La dedicación del Padre Joaquín entre los jóvenes de la Acción Católica Española, de Huéscar fue enorme: los testimonios relataron las reuniones semanales que el Padre tenía con los catequistas para orientar su misión, demostró su actitud incansable y recta, dando un claro testimonio del cumplimiento del deber de entusiasmar a los jóvenes en los actos religiosos y peregrinaciones a la Virgen de la Cabeza y al Santuario de Nuestras Patronas, y Ejercicios Espirituales.


"Su mirada era luz para el alma y sentimiento para el corazón."

(San Vicente Ferrer)


Imagen de la Peregrinación a la Virgen de la Cabeza , el día 25 de julio de Santiago Apóstol.


En 1948, el Padre Joaquín organizó una peregrinación a Santiago de Compostela en su Año del Jubileo. Los jóvenes  oscenses acudieron en masa a sus misas ante el Apóstol.

"Su ilusión era, como decíamos en el himno de la juventud católica, lle- var las almas de todos los jóvenes a Cristo y, como era tan fiel y cum- plidor de todo, lo que decía nos convencía y hacía de nosotros verdade- ros jóvenes de Cristo..." 

(Román Puentes Gómez)



Foto de los peregrinos oscenses que viajaron a Santiago, desde Huéscar, para celebrar el año Santo Compostelano (1948).


"Además de asistir a la parroquia era capellán de las MM Dominicas, y la verdad es que fue una lástima que estuviera tan poco tiempo en el pueblo. Quería fervor, fe auténtica, religiosidad verdadera, como él sentía, y no almas mediocres. No he conocido nunca un alma consagrada con un espíritu sacerdotal como el suyo."

(María Magdalena Teruel Torres)






"Válete del patrocinio de nuestra Madre, Santísima Virgen del Pilar, la Madre y Reina de nuestra ."

Imagen de la Virgen del Pilar de la Catedral-Basílica del Pilar de Zaragoza.  

 

La Virgen del Pilar es la advocación mariana,  de la cual el Padre Joaquín era muy devoto,  y que incluso le llevó a realizar alguna peregrinación junto a las Hijas o feligreses.


"Válete del patrocinio de nuestra Madre, Santísima Virgen del Pilar, la Madre y Reina de nuestra OBRA, del glorioso Patriarca San José, su Esposo, de los Ángeles custodios de los Sacerdotes y del tuyo y de nuestro apóstol Santiago. "

(Padre Joaquín González de la Llana) 



El Padre Joaquín enseñaba a sus feligreses, y a los miembros de la Acción Católica Española, la devoción a Nuestra Madre conduce a nuestra salvación, transmitiendo esa devoción a la Virgen del Pilar.



"¡Ave María del Pilar, antes morir que pecar!" 

(Padre Joaquín González de la Llana) 


El fevor por la Virgen fue extraordinario, porque consiguió llegar a que sus feligreses rezaran el Santo Rosario durante 24 horas al día, e incluso había algunos feligreses que se levantaban de madrugada y toda la familia para rezarlo, los niños incluidos.



Foto de la Capilla de las R. Hijas del Cenáculo (Múrcia).


Muchos son los testimonios del gran aprecio y estima que tenía el Padre Joaquín por su vida ascética y humilde, por su conformidad con la Cruz que él consideraba "un regalo de Dios" por su constancia en la oración, por su amor a la Eucaristía y a la Santísima Virgen Maria por el sacerdocio vivido con alegría y sometimiento a la voluntad del Señor que él expresaba en sus poemas.



Poema " Santa María de la Antigua", escrito por el Padre Joaquín González de la Llana, Presbítero de Mora de Toledo (Toledo, 1939)



Esta devoción se ha extrapolado a la formación  espiritual de las Hijas del Cenáculo: Una tierna y sincera devoción a la Virgen Inmaculada Madre de Jesucristo Sacerdote y reina del Cenáculo" y en sus poemas.


En nuestras casas siempre está presente Nuestra Madre la Virgen del Pilar.



"Con toda devoción y cariño, os dedico, Eminentísimo Señor, esta humilde florecilla que al calor del amor de María ha brotado en el esquilmado jardín de mi alma. Pobre es y desprovista de perfume para ofrecérosla como obsequio de mi gratitud hacia Vos; pero sé que al transplantarla en el ameno pensil de vuestra alma, semillero de virtudes, ha de ganar en lozanía y perfume. Mueve mi atrevimiento el que el escaso aroma que esta florecilla exhala, lleva efluvios de María, que tan gratos son siempre para Vos. Además, los balbuceos del niño que quiere expresar el cariño de su madre con las medias palabras de su torpe lengua, siempre agrandan al hermano mayor que paciente le escucha."

Aceptarla, pues, por lo que tiene de olor mariano.
Gracias, Eminentísimo Señor. En prueba de respeto y humilde sumisión, B.E.A.P. de Vuestra Eminencia vuestro ínfimo sacerdote."

 (Padre Joaquín González de la Llana) 





"No te preocupes, no sufras, es que me quieren quitar la sotana, pero mi Maestro no se defendió y yo tampoco."


La estancia del  Padre Joaquín en Sonseca (Toledo),  desde  enero de 1942 hasta octubre de 1944,  estuvo llena de luces y sombras, llevando la Cruz de Cristo en las propias carnes del Padre Joaquín.  Su profunda tarea de evangelización entre la juventud sonsecana se vio mutilado en su ministerio sacerdotal, poniendo en duda su castidad como sacerdote desconociendo las causas de los rumores.   



El Padre Joaquín con un grupo de jóvenes mujeres de la Acción Católica, en Sonseca (Toledo).


Son numerosos los testimonios que desmintieron las acusaciones--- que ponían en duda su voto de castidad sacerdotal--- que derivaron en un traslado y retirada de las Licencias Ministeriales para administrar el sacramento de la penitencia, así como las propias hermanas de la Obra Hijas del Cenáculo. 

El Tribunal Esclesiástico no reculó en dichas acusaciones, lo cual se sobreentiende que las mismas fueron fruto de rumores de pueblo sin fundamento.


"Ángela [la hermana del Padre Joaquín] no tenemos nada que hacer, las cosas están hechas diabólicamente. A partir de entonces no comentó nada."

(Padre Joaquín)


Su posterior traslado a Huéscar (Granada) en octubre,  y su cese inmediato como responsable de la parroquia, además de la retirada de las Licencias Ministeriales para  impartir el sacramento de la penitencia a los feligreses; suposo que el Padre Joaquín  que se marchase urgentemente de Sonseca a Colmenar Viejo  (Madrid), localidad de la casa de su hermana Milagros.

 

"Cristo Crucificado" en la procesión del Viernes Santo de Sonseca.


El Padre Joaquín ofreció este cáliz al Señor mediante una humildad y haciendo el bien a los que le conocieron y los frutos del Espíritu Santo que el Padre manifestó en el propio Sonseca; como, por ejemplo, el Padre Joaquín motivó a los sonsecanos a empujar la carroza de la Virgen de los Remedios (patrona de Sonseca) por los alféreces y sus ayudantes (1943), mientras se le cantaba el himno a la Virgen.


Imagen de la carroza de la Virgen de los Remedios de Sonseca el 31 de agosto, con motivo de su aparición milagrosa.


"La Virgen de los Remedios,
de Sonseca, limpio sol, 
amante madre del justo,
remedio del pecador.

Ella en mi niñez
mi cuna meció, 
por eso la quiero tanto, 
que le doy mi corazón."
(Canción popular a la Virgen de los Remedios de Sonseca-Toledo)



Una gran cantidad de sonsecanos fueron a hablar con el Señor Cardenal Pla y Daniel, que únicamente recibió al Padre Joaquín y a algún acompañante. Estas personas tenían la intención de remarcar las virtudes y actitudes sacerdotales del Padre Joaquín. 

Este asunto nunca se llegó concretar ni durante el tiempo que el Padre Joaquín estuvo en la Tierra ni a posteri. Aunque las Hijas del Cenáculo recopilamos más de ciento cuarenta y cuatro testimonios de la piadosa vida del Padre Joaquín en la parroquia sonsecana, los últimos días de abril y el 4 de mayo de 1944.


"Por las enseñanzas y buen ejemplo recibido pienso que es santo, y me afirmo por la resignación con que ha llevado su cruz en la persecución."

 (Tomás Martínez)


"Por su constancia en el trabajo y la admirable paciencia con que lleva los sufrimientos y adversidades de esta vida, pienso que nuestros descendientes tendrán la dicha de verle en los altares de nuestra Iglesia."

 (Modesto Marín)


"En el tiempo que lleva en Sonseca todas sus predicaciones me han hecho conocer más a Dios."

(Francisco Cerdeño)


"Que los trabajos y desvelos que no hemos sabido apreciar se los pague Dios en el Cielo."

 (Ambrosia López)


"Padre, qué dulzura tan grande se siente al oír la palabra de Dios cuando es transmitida por un corazón tan ardiente como el suyo. Esto no se olvida nunca."

(Felisa Pérez)


"Trabajó mucho por la gloria de Dios y la salvación de las almas, y predicó su doctrina hasta enronquecer."

(Asunción del Castillo)


"Con su predicación y ejemplo llevó muchas almas al rebaño de Cristo."

(Consuelo Martín)


Sonseca: el despertar en las almas el amor en lugar del odio.


El día 15 de noviembre de 1941, el Padre Joaquín fue trasladado a Sonseca (Toledo), una de las parroquias toledanas con más importantes del final de la Guerra Civil Española, en una de las épocas del Padre más difíciles: el sufrimiento de las pérdidas familiares de sus feligreses, asesinados y habiéndoles saqueados sus casas, el Padre se enfrentaba a un período histórico donde el poder estaba en las manos de la venganza de los vencedores de la propia Guerra.


Imagen de la Parroquia de San Juan Bautista de Sonseca (Toledo).





Su paso por Sonseca fue providencial: son innumerables los testimonios de epifanías con los más necesitados del pueblo. Por otro lado, las vocaciones sacerdotales aumentaron milagrosamente entre las familias debido al ejemplo de santificación del Padre Joaquín.


La predicación era constante y firme, las cuales movían los corazones de los sonsecanos, llenando la parroquia y teniendo que instalar altavoces en la calle para poder escuchar sus impresionantes homilías.


La  presencia de la Acción Católica Española se intensificó y se formó la rama femenina y la masculina, llegando a reunir hasta 34 parejas de visitadoras de enfermos, una vez que el Padre Joaquín fue trasladado en 1944.



Imagen de Sonseca el 16 de enero de 1942, en una reunión de la Acción Católica Española.




El Padre Joaquín infundía la figura del sacerdote con respeto y amor profundo, de tal manera que fuese motivo para pedir por ellos más cuando viesen sus flaquezas, en vez de criticarlos. 


"Sabía que fundamos sobre el cimiento seguro de Cristo, que es la piedra angular donde se deben sentar todas las obras de A.C." 

(Laura Rodríguez).


Los testimonios afirman que los Via Crucis cuaresmales eran impresionantes, la presencia del Padre Joaquín infundaba a arrodillarse en cada estación sin nada más que importar a los sonsecanos. 


Foto de las calles de Sonseca, el Padre Joaquín junto a sus monaguillos y feligreses.




Sonseca fue el lugar donde el Espíritu Santo inspiró su gran ilusión de formar una orden religiosa de mujeres que se ocupara a las tareas parroquiales. Esta empresa tuvo su fruto en un grupo de seis mujeres que se instalaron en Madrid, posteriormente, para llevar a cabo su trabajo en las parroquias correspondientes.

"Hirieron al Pastor y se disperaron las ovejas."

(Padre Joaquín González de la Llana) 


Las acciones caritativas del Padre Joaquín en Sonseca aún son recordadas por los más mayores: los matirios que se habían llevado a cabo durante la Guerra Civil Española dio lugar a la venganza; el Padre Joaquín llevó una labor de reconciliación, consiguiendo auténticas maravillas y siendo caritativo con los enfermos; llevando a cabo tareas catecumenales entre los jóvenes y mayores; la celebración de los actos litúrgicos; las profesiones; la Adoración  nocturna al Santisimo; su vivencia plena del sacerdocio con los seminaristas...

Dios y los hombres eran sus fundamentos, sacrificándolo todo por todos; siempre dispuesto a escuchar y ser obediente al máximo con sus superiores.


"Lo mismo que en Cazorla dejó en Sonseca una prueba extraordinaria de su devoción a Jesús Sacramentado."
(Baldomero Rielves Peñalver).



En Sonseca dejó una bellisima Custodia junto a unos versos poéticos.




Imagen de la Custodia encargada por el Padre Joaquín junto al manuscrito de un poema escrito por él mismo.



Muchos son los testimonios vocacionales que inspiró la figura del Padre Joaquín durante su estancia en Sonseca. Todos coinciden en describirlo como: "era un hombre  muy inteligente, con grandes dotes de organizador y de líder, que sabia llegar a las masas, pues Dios le había concedido un extraordinario don de palabra. Era austero, exigente e inflexible. Tenía un concepto clarisimo de la Iglesia, Cuerpo místico de Cristo y era fidelisimo en la sumisión y la obediencia a la jerarquía. Su obispo era para él Cristo mismo en la Tierra y a él se sometía, aunque lo machacara." (Testimonio de María de la Blanca García-Ochoa Marín).


Su recta actitud le acarreó multitud de enemistades por no faltar nunca a la verdad, cosa que su presencia no dejó indiferente a nadie: o le querían y le valoraban, o se le odiaba abiertamente; siendo él consciente de lo que suposo la traumática y dolorosa salida de Sonseca hacia Yepes como un humilde capellán de carmelitas, donde  acabó sus días con una ceguera, humiliado y desacreditado.



"Aquí estamos hoy dos sacerdotes, DON AMADO Y DON ODIADO."

(Padre Joaquín).



La poesía permitió al Padre Joaquín expresar sus más ocultos sentimientos hacia Dios, mostrando su ternura de un hombre sensible y tierno que le convirtió en un gran poeta de la época.




Poema publicado en "Auras Parroquiales" en 1942.



Sonseca también fue el inicio de algunos milagros  que se atribuyeron al Padre Joaquín después de su muerte fruto de su infinita misericordia de Dios, y de la confianza en que el Señor, llegada la hora de su muerte, acogió su alma.



"Bienaventurados seréis cuando os calumnien y os persigan por mi causa, pues de vosotros es el reino de los cielos. "
(Mateo 5:11).



El Padre Joaquín González de la Llana y la Acción Católica.


El   Padre Joaquín González de la Llana  fue un sacerdote enamorado de la Acción Católica, organizando  cuatro ramas con los correspondientes aspirantados: ramas de hombres  y mujeres; ramas juveniles.



El   Padre Joaquín llevó a cabo Ejercicios Espirituales internos a las mujeres, los cuales le dio más de un quebradero de cabeza, ya que se alojaban en la sacristía de la Iglesia del Hospital para llevar a cabo: meditaciones y paseos por el patio-jardín de la Iglesia.  Además, las familias de las mujeres que realizaban dichos ejercicios espirituales llevaban la comida para que no tuviesen que salir a la calle.



El Padre Joaquín con un grupo de Acción Católica.

 
El Padre Joaquín no se olvidó de los sacerdotes del Arciprestazgo, organizando Ejercicios Espirituales sin desplazarse a Toledo.

En su estancia en Cazorla, el Padre no se olvidó tampoco de la tarea pastoral con los presos y aquellos que estaban condenados a muerte, donde las mujeres de la Acción Católica le ayudaron en sus visitas a la cárcel y la catequesis. 

 

"Los pobres eran su preocupación y no desaprovechaba ocasión para manifestarles su gran afecto."

(D. Jesús Carcelén)



El   Padre Joaquín, en infinidad de veces, tuvo que ingeniárselas para celebrar las fiestas litúrgicas; por ejemplo, un Viernes Santo, la parroquia no disponía de imágenes religiosas para salir en procesión  debido su destrucción por la Guerra Civil o en la época republicana, el Padre cargó una cruz descalzo y se revistió de alba y la Procesión del Via Crucis pudo llevarse a cabo. Dicha cruz fue conservada por  las Religiosas de la Obra los Ángeles Sacerdotales de Madrid.


El Padre Joaquín también organizaba visitas a Santuarios Marianos, como la que realizó en mayo de 1940 a la Virgen del Pilar (Zaragoza)--- de la cual era muy devoto--; así como la peregrinación a la Virgen de Tíscar, Patrona de Quesada (Jaén).



Imagen de la Virgen del Pilar de Catedral-Basílica del Pilar de Zaragoza.  




Las charlas vocacionales al sacerdocio del Padre Joaquín dejaban entusiasmados con sus bellas palabras, que siempre  acababa diciendo: 


"Y si vosotros queréis ser sacerdotes..."


El mensaje evangelizador del Padre Joaquín dio mucho fruto entre los jóvenes de Cazorla, dando lugar a despertar numerosas vocaciones al sacerdocio entre los jóvenes varones del lugar que ingresaron en el Seminario y otros llegaron a sembrar la semilla de hogares familiares cristianos.


«Como era un hombre lleno de Dios, fue muy humilde y, a pesar de ser muy inteligente, no presumía de su ciencia». «Era un sacerdote ejemplar». 

 (D. Jesús Carcelén)


En los períodos vacacionales se preocupaba mucho de los seminaristas en los aspectos religiosos, culturales y humanos; así como, en el descanso y en las distracciones, creando un ambiente de amor fraterno hacia los propios sacerdotes y delicadeza en el trato con los demás, destacada por su humildad en todo aquello que supiese alabanza o aprecio a su persona.


Su traslado a Sonseca (Toledo) supuso un ejercicio de desprendimiento material y de vida, ya que apenas carecía de medios para poderse trasladar; así que las asociaciones de Cazorla hicieron aportaciones para facilitarle el traslado. 



"Y que predicó el evangelio procurando ajustar su vida a lo que nos enseñaba, 

y que su ilusión era que fuéramos auténticos cristianos".

(Consuelo Pórcel Amado)


El paso del Padre Joaquín González de la Llana por Cazorla.


El 26 de mayo de 1939, el  Padre Joaquín González de la Llana  fue nombrado Cura Ecónomo Arcipreste de la Parroquia de San José de Cazorla (Jaén), provisionalmente.



Parroquia de San José de Cazorla (Jaén).





El Padre Joaquín González de la Llana llevó a cabo una ardua tarea de rehacer la espiritualidad de la parroquia mediante servicios en la Iglesia del hospital y en la Parroquia de San Francisco en Cazorla. Además, hizo muchas mejoras materiales como: la apertura de una ventana en el coro de la Parroquia de San José;  la colocación de una campana nueva (la Santa Maria); con las joyas que donaron los parroquianos de Cazorla encargó la realización de la Custodia.



Imagen de la Custodia parroquial de la Iglesia de San José de Cazorla.


El 26 de enero de 1940, compaginó sus tareas con la de Confesor Ordinario de la Comunidad de Religiosas Mercedarias de la Caridad de Cazorla.




Fachada actual del Asilo Marín García (Cazorla) de la Congregación de HH. Mercedarias.



Por otro lado, son muchos los testimonios que ratifican la verdadera reconstrucción espiritual del Padre Joaquín en Cazorla, el cual se le considera un verdadero padre espiritual:



Todas las tardes rezaba el rosario, e inmediatamente después comenzaba a instruir a los asistentes, con miras a sacar de allí a los que le ayudarían en la catequesis, intercalando
ensayo de cánticos a los que era muy aficionado y que, 
con gran facilidad enseñaba queriendo que todos cantasen. 
Contrasta esta habilidad suya  con la baja calificación que en el Seminario le dieron en la asignatura de música. Y decía que no pararía hasta conseguir que el personal que acompañaba en los entierros, 
cantase con el clero los salmos propios del rito funeral en vez de ir hablando de otras cosas bien ajenas al acto religioso que se celebraba." 

(D. Jesús Carcelén)





Yepes 1948, en la búsqueda de la paz espiritual en la clausura carmelitana.

  El 29 de julio de 1948, el Padre Joaquín fue trasladado a la localidad de Yepes (Toledo), donde residió hasta el fin de sus días, el 11 de...

"PARA SER SANTO SÓLO HAY QUE PROPONÉRSELO" P. Joaquín González de la Llana

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